domingo, 26 de julio de 2009

Un poco de historia...

El comienzo

En el año 1978, a la edad de cinco años, mi padre me regala uno de los tesoros más preciados que en la actualidad conservo; la Enciclopedia Canina, de Fiorenzo Fiorone, un afamado cinologo italiano. Si bien en ese entonces recien comenzaba a leer, me llamaba mucho la atención una serie de animalitos, que a pesar de tener diferentes colores, tamaños y formas; se decía que eran los mejores amigos del hombre. En el fasciculo cuatro de la enciclopedia, en la portada, existía uno de esos ejemplares que la verdad era muy diferente a los otras razas que aparecían en el libro, quizas más parecía otro animalito, era un hermoso Bulldog.

Desde ese entoncés para mí no existiria una raza y una historia tan apasionante como la del Bulldog Inglés. Siempre tuve claro en mi vida, que ahí estaba mi destino, y que cualquier cosa que hiciera me llevaría directo a ella.

Mis primeros perros

Nací en Temuco, ciudad en el sur de Chile, donde pasé gran parte de mi infancia y adolescencia.

En la epoca de los 70', era imposible conseguir un Bulldog Inglés, nadie tenía, y no existían criadores.

A principios de los 80' mi madre en uno de sus viajes a Santiago, me traé de regalo un hermoso Boxer, el muy querido "Buly". Este lindo ejemplar, era rojo y atigrado, y me alegró la vida durante un corto periodo de mi infancia. Tenía una energía increible, muy cariñoso, incansable, y la verdad dejo nuestro patio lleno hoyos y sin plantas. Lamentablemente, para mi, tuvimos que cambiarnos de casa, y "Buly" necesitaba espacio para jugar por lo tanto se fue al campo donde encontró novia y mucha felicidad.

En el campo, en Ercilla (Sur de Chile), siempre existieron diversos tipos de razas; Pastores Alemanes, Gran Daneses, Terriers Chilenos, sin embargo mi abuelo siempre me contaba que cuando sus padres llegaron de Escocia, trajeron una pareja de Bulldogs, que eran muy buenos guardianes, y que defendían la casa con mucho coraje. A mi no me cuadraba en ese entoncés, la apariencia del Bulldog Inglés moderno, con lo que me relataba mi abuelo, sin embargo el Bulldog de esa epoca tenía caracteristicas muy diferentes a las actuales; mucho mas estilizados, agiles y fieros. Por selección y perdida de su funcionalidad se transformó en el ejemplar de compañia que actualmente existe. Por que la verdad el Bulldog Inglés, es esencialmente un raza de compañia; de trabajo, guardia y defensa no tiene nada.

A mediados de los 80', continuaba la busqueda de esta apasionante raza, pero sin embargo no habían muchas posibilidades de conseguir algo en Chile, por lo tanto, como amante de los perros, nuevamente mi madre, me acompaña a buscar un cachorro de una raza que en ese entonces eran bastante populares en el sur. Es así como, selecciono un divertido cachorro, que mi padre bautiza como "Mao", de raza Pequinés. Cuando hablo de raza popular, solo en la cuadra donde viviamos existían tres: "Pekin", "Cony" y por supuesto "Mao".

A diferencia de mi perro Boxer, la personalidad de "Mao", era increible. Muy seguro de si mismo, valiente y muy afectuoso con algunos miembros de la familia, sin embargo, tambien escapista y muy porfiado. "Mao", tiene una infinidad de anecdotas, que no vale la pena contar, pero me ayudo a entender al maximo los niveles de tolerancia a los cuales uno puede llegar con un animal, sino que le pregunten a mi padre...

Durante esa época, ahorraba dinero y viajaba a Santiago, a visitar algunos criaderos y a asistir a exposiciones. En ese entonces, los Bulldogs Ingléses que se presentaban en exposiciones, por lo general eran importaciones de Argentina, y salvo algunas excepciones la calidad no era la más optima.

A fines de los años 80', viajo a estudiar a Estados Unidos, a la ciudad de Reading, Pennsylvania, donde comienzo a cumplir parte de mi sueño de niño, en la busqueda y conocimiento de esta noble raza. En mi estadia en USA, logré ver gran cantidad de bulldogs, conocer su personalidad e identificar que existen diversas lineas de sangre.

A mediados de los años 90', mi familia se muda a la ciudad de Chillán, y adquirimos un querido Mastín Napolitano, que sin duda hasta la fecha ha sido uno de mis mascotas favoritas por su docilidad y nobleza. Su nombre era "Magno", de imponente color negro, que vivió con la familia por muchos años.


En el trascurso de los años 90´ no existía una crianza y un verdadero desarrollo de la raza en nuestro país, los esfuerzos estaban orientados básicamente a satisfacer proyectos individuales y locales, con poca orientación internacional. Esto tambien se debía en parte a que, en teoría, existían muy pocos bulldogs disponibles, y la calidad de los reproductores tampoco era muy excepcional. Si analizamos los criadores y expositores de la epoca, ninguno consiguío proyectar alguno de sus ejemplares internacionalmente, y ofrecer un legado que permitiera un desarrollo en la crianza en nuestro país. Desde ese punto de vista, la competencia estaba centrada en no permitir la venta de ejemplares y monopolizar "el negocio". Uno de los principales problemas que existían en esos años, era la pesima calidad de los ejemplares; cabezas muy deficientes, perros extremadamente largos, altos y con poco hueso hueso. Para que hablar de movimientos...

Existían algunas excepciones, como los ejemplares: Ch.Chi.Lat. Garlise Royal Flush, Ch.Chi. Garlise Magnis, Ch.Chi. Ever Gallant de Fulldog; bulldogs de lineas de sangre Sudafricanas (orientación inglesa), que eran de propiedad de Maximiliano Coloma. Por otra parte, Cecilia Rojas, contaba con un lindo ejemplar Ch. Chi. Drake, así como Mario Di Vanni, importaba de Mexico; el ejemplar Ch.Chi. Redbull's Toby (Peña) de lineas de sangre americanas en su totalidad. Si bien no son ejemplares comparables, con los mejores representantes en la actualidad, marcaban una diferencia en la epoca, o en resumen de cuentas, no habian mas competidores. Todos estos ejemplares se encuentran presentes al día de hoy en los pedigrees de muchos bulldogs nacidos en Chile. A mediados de los 90', era la mejor sangre que existía disponible en nuestro pais, y no había mucha alternativa para seleccionar cachorros. Por otra parte había que estar preparado economicamente, con el objetivo de desarrollar una crianza responsable.

Las Exposiciones Caninas, organizadas por el Kennel Club de Chile, contaban con un numero muy reducido de ejemplares en competencia, en muchas ocasiones, sin competidores. Esta tendencia se mantuvo hasta a finales de la decada.

La Promesa

Una vez que me titulé de la universidad, soy Ingeniero Comercial, tomé la decisión de realizar un MBA, y postulando con exito a la prestigiosa Universidad de Alcalá de Henares, en España. Así, viajé a Madrid a perfeccionarme. Sin embargo, una de las razones que más me motivaba, era la posibilidad de recorrer Europa, y por supuesto visitar criaderos y las exposiciones caninas más importantes del continente. Es en este país que adquirí mi primera Bulldog Inglés.

Tener la posibilidad de analizar y comparar más de 150 ejemplares de la raza, en el Circuito Internacional de Madrid, nos permitía acelerar nuestro aprendizaje, y en especial vivir la experiencia en una de las exposiciones más prestigiosas del mundo, y quizas una de las más competitivas en la raza. Fueron muchas exposiciones a las cuales asistí en Europa, pero Madrid, sin duda fue la exposicion que marca un antes y un despues en la aspiracion que hasta el dia de hoy mantenemos como expositores. En ese entonces, reflexione y me propuse que "algun día volveria y ganaria con mi propia crianza".

Cumpli esa promesa, y en estos 10 años, en base a trabajo y acertividad, he puesto el nombre de nuestro pais al nivel más alto de los circuitos internacionales.

Y eso es otra historia...

Juan Sascó Herrera
Clansar Bulldogs